Blogia
aceitunasverdes

Rebelión

Rebelión

Y, de pronto, el timbre sonó.

 - ¿Estás ahí? - escuché- es la hora!

- Ya voy -contesté automaticamente.

- Ya es tarde. Abre la puerta.

Estaba harto.

Pensé en agarrar el martillo y hacerlo...

Con un poco de suerte podría, de un solo golpe, terminar con el incesante martirio.

Sería maravilloso.

              No más controles...

                      No más urgencias.... 

                              ¡No más cárcel!

Tarde o temprano todos se enterarían de lo que hice....

Tarde o temprano alguien se animaría a imitarme...

Y después quizá otro..

Y otro...

Y muchos otros ganarían coraje.

Una reacción en cadena que permitiría terminar para siempre con la opresión.

Deshacernos definitivamente de ellos.

Deshacernos de ellos en todas sus formas...

Pronto me di cuenta de que mi sueño era impsible.

Nuestra esclavitud parece ser, a la vez, nuestra única posibilidad...

Nosotros hemos creado a nuestros carceleros,

y, ahora, sin ellos, la sociedad no existiría.

Es necesario que lo admita...

    ¡Ya no sabríamos vivir sin relojes!

                                 Jorge Bucay

                                Cuentos para pensar

                            

0 comentarios